Mi adicción


Es interesante comenzar un blog, porque al principio, dependiendo del motivo porque lo hagas, tienes muchas cosas que decir. Hay tanto que descargar que no es raro ingresar hasta 2 entradas diarias en el. Seguramente así será toda esta semana por lo que es nuevo. Pero de hecho que con el paso de los días irán disminuyendo las cosas que tengo y quiero decir.

Hoy creo que es principio del cambio. Fácil me afecto la extradición de Fujimori, o que miércoles se yo. Bueno como en toda rehabilitación, lo primero es aceptar que se tiene un problema. Y yo lo tengo: Soy adicta. Tan adicta como el enfermo que necesita droga para olvidarse de sus problemas por un momento. Tan adicta como quien se atora de comida como símbolo de su ansiedad. Tan adicta como muchos enfermos que buscan en el alcohol ese huir de los problemas.

Mi adicción es la invasión a la privacidad ajena. La invasión al espacio del ser al que más amo en el mundo. Yo no quiero terminar mal y sé que si no empiezo hoy no podre terminar con este vicio jamás y el único fin será la separación que mi enfermedad pueda conseguir. Es difícil ahorita aguantar las ganas de hacer lo que siempre hago, pero estoy decidida. Como dicen, un paso a la vez, un minuto y una hora a la vez. No sé si voy a poder porque recién ha empezado el día pero creo que lo que he hecho a penas llegue aquí ha sido bastante fuerte.

A penas llegue a la oficina pedí algo a sistemas que causo impresión. Solicite con suma urgencia y sin pasar por el filtro de mi jefe, el bloqueo de los accesos a esas páginas y sus derivados para sentirme lejos de la tentación de entrar. Ya estaban medio bloqueadas antes pero lo que he mandado hoy terminara de hacerlo por completo.
Sería mejor el evitar las ganas y ya. Pero debo admitir que así, sola, no lo voy a poder hacer. No me siento tan fuerte.

Lo extraño de mi adicción es la naturalidad y el enojo que me llevaba a hacerlo. Debo decir que la sensación de encontrar algo me generaba ansiedad y más ganas de revisarle sus cosas. Que es lo que quiero encontrar?? No tengo ni idea. Tal vez lo mismo que años atrás encontré en un celular. Tal vez las ganas de poder reclamar algo y hacer que se sienta culpable nuevamente por hacer lo que hizo. Que dañada puedo estar por dios.

El sábado me di cuenta que estoy a un paso de perderlo. No quiero. Es lo mejor que me puede haber pasado desde que perdí a mi gran amor, mi padre. Es quien llego a mi vida para hacerme recuperar la alegría y quien me hizo creer que yo tengo derecho a soñar y a tener ilusiones de mi futuro. Voy a intentar no perderlo. Pero no quiero que sean solo palabras porque en ellas ya no creen y la verdad no lo culpo porque ni yo a veces las creo.

Tienen que ser acciones y a pesar del asombro de la persona a la que pedí bloqueara los accesos, hoy siento que debo hacer esto. No voy a jurar que me curare y que todo será maravilloso de aquí en mas porque solo el día a día me ira mostrando el camino hacia donde voy a ir. Tengo tensión en este momento porque sé que quiero abrir esa página y mirar y leer todas las cosas que hay. Pero no lo voy a hacer. Al menos en este minuto no.