Me tiembla la pierna derecha


Creo que es un reflejo. Tengo calor. La menopausia ¿? Fuera de acaaaaa. Por más que mi amorcito me diga que yo a mis 55 años ya estoy más en la otra que en esta no es verdad. Aun estoy en mis 25 y espero estarlos por lo menos hasta dentro de 2 meses más que cumpla un año más. Lo que sucede es que son las 2.45 de la tarde y tengo todas las ganas del mundo de recaer. Escribí en el buscador la dirección a la cual se que no debo entrar y antes de apretar el ir, sentí un ardor en el estomago y sin mentir empecé a sudar frio. Entonces no lo hice y no lo hare en este momento lo no hare.

Es horrible, pero el primer día es siempre el más difícil. Es igual que hacer una dieta (cosa que hace tiempo no experimento y creo que ya es hora). Ahora estoy bastante nerviosa e intento distraerme mientras escribo. Será esta mi nueva adicción ¿? Pienso que no, pienso que es la novedad del blog y la flojera de estar en la oficina sin querer trabajar. También puede ser que estoy ansiosa y mas que fijo eso es.

Tengo ganas de escribir todo el día, gracioso. Pero hay tantas cosas que en este momento pasan sobre mi cabeza que pucha me sentaría en una banca con la mac de la vida (de la cual en algún momento hablare) y no parar de escribir. Así es cuando uno comienza un blog ¿? Pucha yo tengo la emoción del mundo por contar mis cosas. A quien ¿? Dios sabe. Aun no tiene cuerpo el blog. Sería malo llamarlo diario porque el diario es privado y lo que hago en la web no lo es.

Estoy más tranquila, son 3.05. Mientras dejo que mi cabeza sea la que me diga lo que tengo que escribir, me voy relajando y me olvido de querer ver si aun tengo activa esa página. En este momento estoy pensando que quiero llamar al bcp para ver si me darán mi primera tarjeta de crédito. Creo que hay problemas con eso pero no puedo llamar si tengo a mi jefe encima escuchando lo que hago. Me emociona tener tarjetas de crédito. Ya tengo adicionales, a las de mi mama pero esta vez serian mías que yo haya sacado por tener 6 meses trabajando. La sensación es distinta. Claro también el miedo porque antes si usaba la tarjeta la que pagaba era mi mama y ahora si llego a usarla quien pague mis consumos seré yo. Qué horror.

En fin ya cambie de tema.