
Faltan menos de 24 horas para que sea mi cumpleaños y lo que menos quiero es que llegue la fecha. No por el temor de cumplir un año más si no por el hecho de lo que esto amerita. Son 27 los años en los cuales no siento tener la seguridad en mi misma para hacer o decir cosas.
Yo ya quisiera tener un empleo maravilloso, estar viendo de preparar un matrimonio sea civil comunitario o tal vez yendo a hacerme las ecografías que me digan que el ser que podría tener en mi panza está bien de salud. Sueño tanto en estos días que a veces boto una lágrima por no poder hacer eso que quiero.
Y digo no poder dejando bien en claro que a estas alturas no se puede. Tengo todas las deudas del universo que me impiden pensar en que el futuro que sueño con mimimi no sea una realidad a corto plazo. Pero como se hace viviendo en conflicto entre la razón y el corazón cuando este último es el que te empuja y te dice psicológicamente estás preparada, yo te animo a sentir que realmente lo que deseas hoy por hoy es vivir toda la experiencia que arriba describo. Y a su vez cuando la razón te dice lo loca que puedes llegar a estar por pensar si quiera que podrías pensar en vivir todo eso si ahorita no puedes ni con tu alma.
Cuando le digo esto a mimimi el no me desanima pero me hace volver a la realidad y a confirmar que en este tiempo mi razón es la más cuerda en este momento y es la que debe gobernar mi vida por un tiempo más. El me ama y yo a él pero no es el momento para poder estar juntos por un tema económico y académico.
Lo que yo me pregunto es hasta cuando deberá ser así. Porque no puedo tener la suerte que algunos tienen y poder desaparecer, en base a mi remuneración salarial por mi buen desempeño, todas esas deudas que me atormentan. Veo fotos y cosas de amigos o conocidos míos que tienen la dicha de experimentar lo que aun yo no puedo. Y me digo siempre me va a tocar así ¿? Me lo pregunto casi a diario porque siento a veces que toda mi vida el destino me limita ciertas cosas. Siento que desde que tengo uso de razón algunas de las cosas que quiero se tienen a fuerzas que ir posponiendo.. si no es por una por otra y no quiero que sea así.
Como se ve en lo que escribo, este cumpleaños no me causa mucha felicidad, por el contrario me deja con sin sabores. Intentare nuevamente, aceptar este año a mi razón y esperar que el próximo año venga con mejores brillos para mí porque deseo de todo corazón poder alcanzar mis metas tanto profesionales como personales.

