Una pasión dormida


Ayer en la tarde mi nuevo entusiasmo hacia el deporte rey me hizo estar pendiente, con el minuto a minuto, del catastrófico partido de nuestra blanquinosa con los vecinos chilenos. Fue decepcionante, debo admitir, aceptar que a nuestra portería ingresaran dos goles de una selección que no está en su mejor momento futbolísticamente hablando.

Bueno, luego de sufrir en la oficina los 90 minutos que duro el partido, me fui al gimnasio desarmada. No porque fuese a rajar de mi selección o fuese a abandonar mi propósito de serle fiel a esa camiseta de 9 soles que compre el sábado. Si no porque me pregunto ¿Quien o quienes son los verdaderos responsables que nuestros muchachos no puedan llevar bien un partido? Tenemos más de 8 figuras de talla internacional que estaban jugando con la bicolor. ¿Qué paso? Son buenos para jugar en canchas fuera de nuestro límite territorial y no para hacerlo aquí ¿?

Yo no culpo a uno solo porque el equipo es de 11 jugadores que ponen la cara y las piernas para sostener los partidos. Ni al entrenador porque a fin de cuentas el evalúa a los jugadores en su juego individual. Algo debe de estar detrás de toda esta situación. Porque hace mas de 20 años (casi mi edad, si no es mas de los años que tengo yo) que nuestro país no participa de un campeonato mundial.

Desde que tengo uso de razón vengo escuchando las críticas al respecto y la verdad me parecen hechas más por frustraciones que por un tema racional. Ok todos sabemos que hace años tuvimos a un cueto o a un nene cubillas o a un chumpitaz que tuvieron campañas extraordinarias en la década de los 70s. Me han contado, que en ese entonces, el país se paralizaba totalmente para poder estar en casa viendo los partidos de los mundiales. Claro, es una emoción inimaginable ver tu camiseta enfrentándose a las mejores del mundo. Y más aun si hace una campaña extraordinaria y llega muy cerca a las finales.

Bueno pues, pienso que vivir del pasado nos está haciendo daño porque a quienes tenemos que alentar son a los seleccionados de hoy. Son ellos, y no cueto ni chumpi, quienes están poniendo los huevos en la cancha en estas eliminatorias. Claro, entiendo el enojo, van dos partidos y nos da la impresión de que no los están poniendo ni siquiera en el bus que los transporta al estadio. Pero el hincha, como yo recién empiezo a entender, tiene que estar ahí. No solamente cuando ganamos o empatamos, si no, cuando estamos jugándonos la vida con cada partido.

Yo pienso que estuvo mal que ayer que llegaron al aeropuerto, los pifiaran y les hicieran comentarios de los jotitas. A ellos los apoyamos en su mundial, les fue bien gracias a dios, pero no son la tabla de salvación de aquí a unos años, como muchos creen, para clasificar alguna vez al mundial de futbol. Son chicos que entregaron todo lo que pudieron y que tuvieron buenos resultados. Tal vez, porque no están contaminados por el dinero que rodea a nuestros sub 23 internacionales.

Como decía más arriba, yo no sé de quién sea la culpa, la verdad si es uno o del otro, solamente me interesa decir lo que hare yo. Renegare cada partido que se pierda o se empate probablemente, pero he decidido que en estas eliminatorias, apoyare a mi selección esperando que tal vez que con cada partido se vaya mejorando un poco. No sé si lo saquen a chemo, me daría pena. El no tiene la culpa de no tener buenos resultados. Como jugador vivió la derrota con la bicolor, supo en carne propia lo que era estar destinado a no poder participar en un mundial. Creo que son hechos que venimos arrastrando desde hace tiempo los que hacen que nuestra selección no surja como debe.

Yo no espero que la gente esté de acuerdo con lo que pienso porque todos somos distintos y pensamos de varias maneras. Pero lo que soy yo, apoyare a mi selección no esperando ir a un mundial de futbol, si no por el hecho de haber nacido en este país (que tiene sus cosas buenas y malas) y de sentirme orgullosa por las raíces que tenemos. La rojiblanca es nuestra bandera y no solo en 28 debemos lucirla.

Bienvenidas las críticas a los jugadores y dirigentes, todo vale. Lo que sí, es que a la hora de la hora:
¡¡ARRIBA PERU!! (y punto)